Me tienen el escroto paspado los críticos literarios, periodistas, artistas, escritores, analistas, intelectuales, filósofos y escribas varios que cometen abuso de oxímoron. Ya no podés leer una nota, un artículo, un cuento, una columna, un ensayo, un poema, ¡¡¡una crónica deportiva!!! sin toparte con un "prolijo desorden", una "compleja sencillez", una "profunda superficialidad" o una "oscuridad deslumbrante". ¿Por qué no se van un poco a cagar a los yuyos??? ¿Qué es esta moda pelotuda? ¿Qué se piensan, que leo una cosa sola y no me doy cuenta de que están haciendo todos lo mismo? ¿Qué les agarró? ¿Es contagioso??? No se hagan más los giles. Los estoy vigilando. Aflojen con los
oxímoron porque se están pasando de largo y ya van por oxicastelar (y bueno... perdón, incluso pueden decir cuack si quieren, pero no lo pude evitar, el Sarmiento es un sentimiento!!!!).